Cómo evitar que se desluzca el aspecto de una superficie recién pintada. Precauciones para tratar paredes nuevas o en malas condiciones.

Un buen impermeabilizante debe contener resinas elastoméricas de alta resistencia y elasticidad para poder generar una película protectora duradera que acompañe los movimientos estructurales propios de la pared, sin copiar grietas y fisuras superficiales. La oferta de productos es muy extensa en cuanto a tipo y calidad de pinturas para impermeabilización y decoración de exteriores, de todas ellas, los especialistas recomiendan elegir aquellas con película elástica y flexible, y que permita al muro “respirar”.

En los exteriores, las pinturas más adecuadas son los látex denominados “100 % acrílico”, por su alta resistencia a los agentes atmosféricos y a la alcalinidad de las paredes. “Cuando se da color a través del sistema tintométrico, se debe considerar que no todos los pigmentos son resistentes a la alcalinidad y sufren con el tiempo un proceso de decoloración como si fuesen atacados con lavandina”, aclara Julio García Krieger, especialista de Sinteplast.

También se puede producir este fenómeno en parches o reparaciones recientes o mucho tiempo después, cuando por el ingreso de agua al sustrato, por fisuras y roturas de caños, por ejemplo. El agua disuelve las sales alcalinas (hidróxidos de cal) en el interior del muro y ataca a los pigmentos al evaporarse. Bajo estas circunstancias es conveniente seleccionar pigmentos derivados de ferrites, como los ocres, marrones, negros y colorados. Y evitar los azules, violetas, amarillos y naranjas, que son sumamente sensibles a la alcalinidad. “Los entonadores universales son mucho más resistentes, pero con colores poco intensos”, aclara García Krieger.

Es importante también considerar el estado previo del muro ya que la pintura es una piel y como tal se comporta: “Si presenta algún problema, éste indica por lo general una patología subyacente en el sustrato, ya sea una pared o una carpintería. Casi siempre, los problemas son producto de lo que se llama vulgarmente la “respiración” del muro, y se deben a la reacción química entre el agua y el componente alcalino presente en los materiales de construcción”, advierte el especialista. Y aclara que, por lo general, la humedad que provocó estos problemas se seca sola por evaporación, en la pared ya pintada, en un lapso de tres o seis meses según se trate de muros exteriores o interiores: “El propio anhídrido carbónico del aire ayuda a neutralizar esta reacción y llevar el grado de acidez a un PH neutro, intermedio entre lo ácido y lo alcalino, pero para entonces el problema en la superficie ya está presente”, aclara.

Para volver a pintar, siempre se recomienda dejar secar 30 días el enduido y utilizar fijadores y selladores adecuados al tipo de pintura. Eso ayudará también a evitar el desprendimiento de la capa de pintura por haber sido aplicada sobre un revoque mal curado.

Con el tiempo, algunas superficies van perdiendo su dureza, se entizan y se llegan a desgranar. Cuando las paredes a tratar son antiguas, las lluvias pueden haber deteriorado el revoque con un entizado, calcinado o pulverulencia que impide pintar o aplicar enduido directamente sobre esas superficie sin antes tratarla con un fijador al aceite convenientemente diluido. Este fijará todos los elementos sueltos endureciendo el sustrato: “Con la aplicación del fijador se evitan los descascaramientos de pintura, una de las patologías más frecuentes por confundir lo que son los selladores (unifican la absorción) y los fijadores (endurecen y fijan los sustratos)”, aclara García Krieger.

La aparición de fisuras y grietas es tan frecuente como las construcciones mismas y lo que se debe prevenir es que lleven agua hacia el interior. La forma de tratarlas es abrirlas mecánicamente para facilitar el posterior relleno, limpiar con cepillo o pincel, aplicar dentro una mano bien diluida del impermeabilizante elegido o de fijador al aceite de manera se sellar bien los labios. Luego, rellenar a nivel con masilla para juntas y grietas, tratando de que no quede material por fuera (limpiar con esponja humedecida). Por último, aplicar la pintura para impermeabilizar. “Si la grieta es importante y dinámica, yo aconsejo colocar una venda sintética sobre la segunda mano del impermeabilizante elegido”, apunta el experto. Este método es adecuado también para techos.

Protección anti grafiti

 

Las pintadas con aerosol se pueden quitar con menos esfuerzo y mayor éxito cuando previamente se ha protegido la pared con un producto antigrafiti. Se trata de un revestimiento incoloro que no altera el aspecto de la superficie porque se trata de una película transparente cuya función es evitar que la pintura del grafiti penetre en los poros del revoque, mampostería, hormigón o superficies previamente pintadas con esmalte sintético.

El producto se vende en pinturerías y también varias empresas ofrecen el servicio de aplicación.

La novedad es el antigrafiti de un solo componente de Sherwin Williams que se aplicó, por ejemplo, sobre el monumento al Lobo Marino, en Mar del Plata. Se trata de un revestimiento siliconado alifático (orgánico) que crea una superficie antiadherente y permite que el graffiti se elimine con hidrolavadora o con cepillo y agua. El tratamiento evita la limpieza química o con disolventes, y reponer la pintura luego de cada limpieza: la protección dura 10 años.

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