Las campanas extractoras en si mimas, pueden necesitar poca limpieza por su parte exterior, la zona de metal o carcasa se puede mantener libre de polvo y grasa incrustada simplemente con pasar una o dos veces por semana un paño empapado de agua con un par de gotas de amoniaco, sin embargo las rejillas de extracción son otra historia.
LIMPIAR LAS REJILLAS DE LA CAMPANA EXTRACTORA
Como seguramente lo supones, el propósito de ésta rejilla es cubrir el filtro que se encuentra normalmente tras ella, en algunas ocasiones ellas hacen las veces de filtro el cual a su vez se encarga de recoger la grasa. Por obvias razones éste va a ser un lugar donde se puede acumular la grasa…especialmente si está cumpliendo su función. Por lo anterior y para evitar la acumulación de grasa que incluso en ocasiones comienza a gotear, debemos proceder a desmontarlas y limpiarlas periódicamente.
Antes de comenzar: Solo tenes que poner un poco de agua con limón a hervir por un rato en su cocina, mientras tenes encendido y funcionando el extractor de olores.
No tires el agua con limón que la vamos a necesitar en un momento.

PASOS PARA LAVAR LA CAMPANA EXTRACTORA
1. Si tenes una olla grande, llenala de agua y ponela a hervir, o utiliza el agua con limón que dejaste guardada del consejo inicial.
2. Mientras hierve, retira los filtros protectores de acuerdo a las indicaciones que tiene tu modelo de campana extractora.
3. Una vez haya hervido el agua, añadi media taza de bicarbonato de sodio y el jabón y con la ayuda del cepillo o con algún utensilio que pueda meter en el agua caliente, remover para integrar los productos, a continuación sumerja las rejillas y deja con el agua hirviendo por 4 minutos, al concluir el tiempo, apaga el fuego y deja reposar hasta que el agua esté a una temperatura tolerable (no dejes enfriar).
4. Ahora saca las rejillas y ponelas en el lavadero, añadi un poco de detergente en polvo y con el cepillo comenza a frotar mientras abris la canilla con agua caliente; frota vigorosamente mientras ve caer los residuos grasientos, repeti y añadi más jabón las veces que sea necesario.
5. Al terminar de frotar y de remover los residuos mas visibles, con el agua y vinagre hirviendo, vuelvo a introducir las rejillas y déjelas por una hora para volver a enjuagar bajo el agua tibia, frotando con una esponja cualquiera y secando al terminar.
6. Volve a poner las rejillas cuando estén totalmente secas y encende la campana extractora sin tener ollas cocinando debajo, y ya está.
7. A partir de ahora, procura dar una sencilla limpieza de manera semanal y/o máximo cada 15 días, para nunca tener que efectuar un procedimiento tan a fondo, o para poder meter en el lavavajillas sin problema.
