Emmedue y Steel Framing son sistemas de construcción alternativos al tradicional con mampuestos. Habitabilidad, ahorro energético, velocidad y calidad son características que los definen.
Hay sistemas de construcción que, surgidos hace algunos años, adoptaron escalas y conceptos que en la actualidad permiten facilitarles las tareas a muchos. Mayor habitabilidad, reducción de los tiempos de trabajo, mejor aislación térmica y optimización de recursos son sólo algunas de las principales ventajas que ofrecen estos métodos.
Grupo Edisur te cuenta sobre los sistemas Emmedue y Steel Framing. El primero, proveniente de Italia, comenzó a emplearse hace más 30 años y, con el correr del tiempo, se convirtió en sinónimo de garantía al momento de construir. El segundo, de origen estadounidense, tuvo sus raíces en Chicago, en 1885, pero fue recién después de la Segunda Guerra Mundial cuando empezó a difundirse tal y como se lo conoce en la actualidad: un camino rápido, económico y eficaz para levantar una casa o un edificio.
Emmedue: el sueño europeo
La base de este ingenioso sistema consiste en la producción industrial y automatizada de paneles que se ensamblan sucesivamente y se revocan en forma directa mediante hormigón proyectado.
Estas paredes portátiles, antisísmicas y aislantes permiten construir edificios de hasta 20 pisos de cualquier tipo de estructura arquitectónica. Además, Emmedue es versátil y compatible con el resto de los sistemas de construcción, y se asocia fácilmente a techos de madera, pisos de mampostería y hormigón, y se adapta a cualquier tipo de puertas y ventanas.


Steel Framing: el voraz norteamericano
Con una estructura de acero galvanizado de poco espesor, los perfiles Steel Framing se componen de una chapa de acero laminada en frío o caliente, recubierta de cinc fundido, que logran un material liviano y resistente, capaz de ser prearmado en el suelo y luego ubicado verticalmente en la obra.
Se trata de construcción en seco que, aunque permite una mixtura con la construcción tradicional, deja de lado los elementos húmedos como el agua y el cemento.
Por su peso y gran soporte a estructuras de varios pisos, el sistema estadounidense asoma como una opción más que tentadora: no sólo por la calidad del producto, sino porque reduce significativamente los tiempos de trabajo, los costos de construcción y la mano de obra.
